Small Strokes

Las joyas que marcarán 2021 - según Vogue


La idea de escapismo que se convirtió en una constante para el 2020 estará muy presente en este 2021, permitiendo que el mundo de la joyería explore sin pudor colores y formas que se alejan cada vez más del minimalismo

Vogue- 11 DE DICIEMBRE DE 2020

Los accesorios son tradicionalmente un campo de experimentación perfecto para la fantasía, un destino seguro para las personas que disfrutan de colores vibrantes, acabados brillantes, formas aparentemente imposibles y todas las combinaciones y adjetivos que se quieran buscar. Los accesorios son el lugar donde lo que parece una idea nueva en la moda, el escapismo, siempre ha tenido su razón de ser.

La evasión de una realidad es en donde se concentran las colecciones de pasarela cuyas prendas se enmarcan dentro de la próxima temporada, pero también una máxima visible, cómo no, en las joyas tendencia en 2021. ¿Que cómo se plasma ese concepto? En varias características comunes:


1.- Perderle el miedo al color. Las piedras de colores son cada vez más escasas y, por tanto, una inversión segura que realizar a la hora de escoger una joya, pero también pueden suponer ese punto diferenciador que saca a las prendas básicas de lo previsible.


2.- Abrazar las formas orgánicas. Las flores siempre han tenido un espacio ineludible en el mundo de la joyería, y este año no va a ser menos. Es más, la flora termina dando paso también a la fauna, haciendo que los animales también se conviertan en protagonistas de pulseras o collares.


3.- Explorar siluetas XL. Aunque las líneas finas siguen teniendo cabida en el universo joyero, los eslabones monumentales, los cierres llamativos, los pendientes largos o los collares que sobrepasan la línea de las clavículas son una constante entre las propuestas de las grandes casas.


Las piezas más minimalistas continúan muy presentes, tanto así, que se han convertido en la base de cualquier joyero, especialmente en formato anillo: la cuestión es que ahora, y el próximo año, conviven y convivirán con otros perfiles más contundentes y vibrantes que se alejan de la antes ansiada discreción para hacer pensar, aunque solo sea por un momento, en un universo (casi) de cuento.


Miremos a continuación el especial que Vogue preparó para este 2021.

(Fotografías VC accesorios)




El regreso de los conjuntos

Si durante los últimos años parecía que había que elegir entre destacar los pendientes o destacar el collar, esta especie de oda al maximalismo en clave fantasía (y hasta de cuento) hace que unos pendientes XL y un collar de eslabones amplios puedan convivir en el mismo look.




Hola, colores

No se trata solo de que las piedras de colores sean un valor seguro en el mundo de la joyería, en tanto que cada vez son más escasas: es que es la manera más rápida de sacar a piezas aparentemente sencillas de lo previsible y transformarlas en algo hipnótico.












¿Un tono? El azul

El celeste se convertirá en uno de los colores tendencia el próximo 2021, y es también un tono cada vez más presente en collares, pendientes y anillos. ¿El truco de estilismo? Combinarlo con otros igualmente suaves, como el rosa pastel o el amarillo ámbar.




Todo está en la forma

La experimentación con siluetas diferentes a las básicas no es algo nuevo para la joyería, pero, quizás, es ahora cuando pueden (y deben) convivir en el mismo look. Nada de tener miedo a las formas dispares, como unos pendientes que se enredan en sí mismos junto a un anillo XL de flores. ¿El último toque? Un reloj.




Oro parece, y oro es

El oro blanco y el oro rosa, además de otros materiales de entrada menos ortodoxos, han ido ganando territorio durante los últimos años, pero si hay un momento para apreciar el poder de los buenos clásicos, es este. Y no, no significa que tengan que resultar predecibles, especialmente si se toman en formato total look.


El dúo infalible

El oro amarillo ha tenido un repunte en su demanda debido, entre otros factores, al auge de cierta estética vintage. Mirar hacia el pasado pero con visión de futuro puede dar lugar a resultados muy interesantes que, por qué no, recuerden la versatilidad de unos pendientes largos y finos a conjunto con una gargantilla de lujo.





Clásicos de hoy y de siempre

Unos pendientes medios en oro blanco son como una camisa blanca o un vestido negro: jamás pasan de moda y siempre se acierta con ellos, en 2020, en 2021 y en 2032. Y un colgante con forma de flor, también.




Una apuesta estética

¿Una idea para ese colgante inmortal? Colocarlo sobre una camisa cerrada o un vestido que tenga cuello de camisa, en una suerte de layering 2.0.









Cambio de silueta

¿Los pendientes siempre tienen que ser de una única pieza? No, pueden abrirse en una especie de flecos que recuerden a la Alta Costura. ¿Los collares siempre tienen que ser redondos? No, pueden salirse de la clásica circunferencia para añadir remates largos que coronen el escote.



Y cambio de espíritu

¿Y tiene una pulsera que ser lisa y cerrada? Tampoco, porque de ella pueden adueñarse, por qué no, animales como pájaros que eleven a la máxima potencia la intención delirante en estas joyas tendencia para 2021.






Dejar volar los prejuicios

Sí, esos que dicen que un collar hiperespecial o esos pendientes que estaban esperando su momento en el joyero no pueden unirse a una sencilla camiseta de canalé: si algo nos ha enseñado el último año, es que el momento de lucir joyas que hagan sentir bien, es ahora.






En busca del verde

De entre todas las piedras de colores que se valoran al alza, la esmeralda es una de las más demandadas. ¿Una de sus parejas ideales? Los diamantes y el oro blanco, que harán que el color destaque todavía más.







Descontextualizar los objetos

¿Y si las cruces se convierten ya no solo en joyas, sino en pendientes, en vez de en los consabidos colgantes? ¿Y si las ramas de los árboles no son pulseras o collares, sino tiaras hechas por y para soñar?




Abrazar lo inesperado

Por esa misma máxima, las pulseras pueden convertirse en curiosas y delicadas esposas que actúan como cierres, y los anillos, en sellos donde dejar escritos mensajes.







Revisitar lo de siempre

Los pendientes y los collares de perlas son dos joyas que se han ganado la categoría de clásicos indiscutibles, pero precisamente por eso no siempre han estado dentro de las listas de tendencias… Hasta hace poco. El resurgir de una estética que ahora se puede asociar a lo vintage hace que estas piezas, que podrían estar relegadas al fondo de los joyeros, sean capaces de terminar incluso looks para estar en casa.





Manual de uso

A pesar de la versatilidad de las perlas en general y del collar de perlas en particular, cómo combinarlo puede ser un escollo a la hora de lucirlo. ¿La solución? Elegir otras joyas que, siendo especiales, no compitan en atención, como anillos finos que llevar por partida doble.





Focos de atención

Otra norma no escrita que puede hacer más fácil el llevar en el día a día la fantasía de este 2021 es elegir dos focos visuales claros y completar el resto con joyas más finas. ¿Dos ganadores? Pendientes y sí, reloj: están lo suficientemente alejados como para no competir y crear un equilibrio que terminen de llenar anillos y pulseras.